SEMBRANDO AMOR Y CONCIENCIA

lunes, 20 de abril de 2009

POETA: Javier Heraud Pérez

(Lima 19 de enero de 1942 - Madre de Dios 15 de mayo de 1963)

Perteneció a la Generación del 60. A los 18 años de edad ganó el concurso " El poeta Joven del Peru" (1960), convocado desde Trujillo por el poeta Marco Antonio Corchera. Su poemario “El Viaje” deslumbró a la crítica.

Hijo de Jorge Heraud Cricet y Victoria Pérez Tellería, fue el tercero de seis hermanos. El 16 de enero de 1961 se inscribió en las filas del Movimiento Social Progresista (MSP), de tendencia Social - Demócrata. Participó en la manifestación de repudio a la visita del vicepresidente de los EE.UU., Richard Nixon, al Perú.

Se matriculó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde estudió Derecho por insistencia de su familia, carrera que nunca le interesó. Recibió una beca para estudiar, en Cuba, cinematografía.

En La Habana conoció la Plaza de la Revolución donde se encuentra el monumento al poeta y héroe de Cuba José Martí. Inspirado en poner manos a la obra, en 1963 retornó al Perú desde La Paz, Bolivia, para librar "la guerra contra el imperialismo" (Poema "Explicación"), ya como integrante del ELN.

Salazar Bondy, dijo: “En Heraud hay que reconocer la presencia de una palabra excepcionalmente bella y honda”. No cayó en el retoricismo y el esteticismo muy en boga en la poesía de su época. Se le reconoce influencias de Antonio Machado y de Thomas Stern Eliot.

En su poética logró un notable manejo de las reiteraciones, las anáforas, los encabalgamientos y la potenciación expresiva de las conjunciones, recursos de estilo que concurren eficazmente a la plasmación de una poesía a la vez contemplativa y dinámica.

El 15 de mayo Javier Heraud fue asesinado a los 21 años en medio del río Madre de Dios, frente a la ciudad de Puerto Maldonado. Ese día, un año antes, había escrito a su madre: "Recuerda tú, recuerden todos que mi cariño y mi amor crecerán siempre, que nada ni nadie nos podrá separar aunque estemos lejos, y que algún día nos reuniremos para cantar y llorar juntos, para abrazarnos y querernos más. Y que yo siempre seré el niño a quien tú tuviste en brazos aunque haya crecido por este tiempo que avanza y destroza los años, pero no los recuerdos".

Palabra de guerrillero

Porque mi patria es hermosa
como una espada en el aire,
y más grande ahora y aun
más hermosa todavía,
yo hablo y la defiendo
con mi vida.
No me importa lo que digan
los traidores,
hemos cerrado el pasado
con gruesas lágrimas de acero.
El cielo es nuestro,
nuestro el pan de cada día,
hemos sembrado y cosechado
el trigo y la tierra,
y el trigo y la tierra
son nuestros,
y para siempre nos pertenecen
el mar, las montañas y los pájaros.

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